
(Imagen sacada del folleto informativo sobre
el XIII encuentro interreligioso de Méjico por la paz.
En todo el mundo ansiamos esta gran y sencilla causa)
¿No van juntos el compromiso misionero de la Iglesia y su compromiso ecuménico? -se pregunta el texto redactado. Y continúa- Por nuestro bautismo, ya formamos un único cuerpo y estamos llamados a vivir en comunión. Dios nos ha hecho hermanos y hermanas en Jesucristo. ¿No es éste el testimonio fundamental que debemos presentar?